DÍA 5. ANIVERSARIO: 1 AÑO SIN FÚTBOL

Hoy es uno de esos días marcados en el calendario. Un día difícil. Hace justo un año que me rompí el dichoso ligamento cruzado anterior de mi rodilla derecha. Y es momento de mirar atrás. De reflexionar.

 

Jamás se me olvidará esta fecha. Todo apuntaba a que iba a ser un gran día. Por aquel entonces estaba en Huracán CF y jugábamos contra un equipazo, el Hércules CF. Sabía que jugaría de titular y tenía muchas ganas de que llegase el partido. Pues bien, todo iba perfecto. El marcador era de 1-0, y faltaban apenas 10 minutos para llegar al final. Pero llegó el momento en el que la rodilla no aguantó y escuche aquellos dos “crack” simultáneos. Entonces caí al suelo y sabía que algo iba mal, aunque sinceramente no pensé que fuera algo tan grave.

 

Cuando el médico me llamó dos días más tarde para darme la noticia, recuerdo que estaba con mi novia y dos grandes amigos en casa. Tuve que contener las lágrimas. Aquello fue como un jarro de agua helada. Tenía que pasar por el quirófano y estaría el resto de la temporada inactivo. Pero bueno, había que aceptarlo y afrontarlo. Cambiar el chip y pensar que todo iba salir bien.

 

Pasé momentos realmente duros, tocaba apoyarse en mi familia, mis amigos y, sobre todo, en mi novia, con quien pasaba mi día a día.  Sin ellos todo hubiese sido más difícil aún. Sólo no hubiese sido posible.

 

En verano fiché por el CD Guijuelo, mostraron mucho interés y eso me gustó. La recuperación iba perfecta. Mis sensaciones mejores. Todo marchaba.

 

En septiembre recibí el alta y me quité un peso de encima. Seguí entrenando con el equipo, pero la semana que por fin entraría en convocatoria, vino el primer susto. Pensé que me había vuelto a romper. En este momento sí que me derrumbé del todo, y lo pasé realmente mal. Fueron dos días horribles esperando el resultado de la resonancia. Por suerte todo se quedó en un edema óseo. El mejor de los diagnósticos que podía recibir. Tocaba parar tres semanas y otra vez al lío.

 

Al poco tiempo más problemas. Tuve que volver a pasar por el quirófano para extraer la grapa que servía como anclaje. Sobresalía, y me rozaba con la rótula, lo que me limitaba enormemente y me causaba mucho dolor. Aunque bueno, dentro de lo malo, no era nada grave.

 

A partir de este momento mi cabeza me empezó a jugar una mala pasada. Yo había hecho todo lo posible para recuperarme. Había seguido cada pauta de cada proceso de recuperación y cada cierto tiempo iban apareciendo complicaciones. ¿Por qué?.

 

Por mi cabeza pasaban muchas cosas. Te planteas todo y miras más allá del fútbol. Ponía en una balanza lo bueno que me había dado el fútbol y todo lo malo…y el peso recaía sobre el lado malo. Había pasado los peores meses de mi vida y no veía forma de salir de él. Pero hubo una cosa que me hizo cambiar.

El día 31 de diciembre, el último día de aquel maldito año 2015, un señor que se encarga de la dirección deportiva, me dio una carta de rescisión de contrato y me dijo una serie cosas que no me gustaron nada. Sobre todo, la manera de decírmelas, y más cuando tres días antes, esa misma persona me dijo otras cosas totalmente distintas…

 

Pero mira, gracias a esta persona, volví a tener ganas de reengancharme a este deporte que tanto me gusta. Quería demostrarle que se había equivocado al decidir prescindir de mí. Demostrarle a quien habían perdido y, por supuesto, no voy a parar hasta conseguirlo. Ahora veo más cosas buenas que malas en esa balanza.

 

Además decidí compartir con todo el mundo mi situación, cómo habían actuado conmigo y empecé a recibir mensajes de apoyo de muchísima gente. Gente que incluso no he tenido el placer de conocer y esto aún me dio más fuerza.

 

A lo largo de estos 12 meses, lo deportivo ha sido desastroso, pero en todo lo demás he crecido. Me ha servido de mucho este amargo proceso de lesión. Valoras mucho más todo lo que te rodea. He conocido a gente increíble que se ha portado de diez conmigo, sin tener porque hacerlo. Por suerte, no todo el mundo es igual y hay gente que si te tiende la mano cuando lo necesitas y no te deja tirado en plena lesión. Me he cruzado con gente que mira más allá de lo futbolístico, que mira por las personas y sus sentimientos.

 

El fútbol me debe una y espero cobrarla pronto. Hoy, 17 de enero de 2016, tengo la certeza de que mi rodilla y yo firmaremos la paz. Hoy queda un día menos para que esto ocurra.

 

PD. Hemos jugado nuestro segundo partido en Sesiones AFE contra el Unión Berlín de Alemania. Hemos perdido 4-0, con esa sensación tan difícil de explicar, que el resultado ha sido muy injusto con nosotros y que no hemos merecido perder por esa diferencia, pero aquí seguimos con nuestro objetivo. Demostrar quienes somos.

AFE-UNION BERLIN_045

 

 

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